Diego De León

La visión de Andrés Moreno, más allá del ÉXITO

¿Te consideras un emprendedor? ¿Cómo fueron tus inicios?

Comencé primero con Optimal, una empresa que daba clases de inglés a ejecutivos de empresas multinacionales. Esta experiencia me permitió ver la ventana de oportunidad que tenía el aprendizaje de inglés, pero en un esquema más funcional y más escalable, como el que desarrollé para Open English: clases en línea, en vivo, 24x7, en una plataforma de aprendizaje, que te permite estudiar donde quiera que estés.

Como todo emprendimiento, la dificultad inicial estuvo en poder levantar capital para operar. En mi caso, me fui a buscar inversionistas a Silicon Valley, con $700 en el bolsillo como mi único capital, y allí viví por unos meses, durmiendo en un sofá prestado en casa de un amigo. Cada día visitaba a potenciales inversionistas y así, de $20.000 en $ 20.000, logré reunir suficiente capital para desarrollar la primera plataforma.

No fue fácil porque en ese momento no era muy común la inversión en emprendimientos latinoamericanos. El capital de inversión se enfocaba hacia mercados más atractivos para ellos, como China y Japón. El potencial de América Latina para emprendimientos de tecnología vino a verse un tiempo después. Hoy en día sí es una región muy apetecible para inversionistas extranjeros, lo que representa una gran oportunidad para las startups locales.

Como experto y conferencista reconocido en temas de liderazgo y emprendimiento, ¿cómo pueden las personas desarrollar un espíritu emprendedor?

Yo diría que el espíritu emprendedor se desarrolla preguntándose constantemente ¿de qué otra manera puede hacerse esto? ¿Cómo hago “X” proceso más fácil, o más rápido, o más económico, o todo lo anterior? Creo que este ejercicio de ver las cosas desde ángulos nuevos, diferentes, debería ser parte de todo programa educacional, porque ayuda a la mente a buscar opciones alternativas a las que ya conoce, y es de allí de donde surge la innovación.

En relación con el liderazgo, hay, ciertamente, algunas características innatas en las personas, como la confianza en sí mismos, la capacidad de comunicar, de inspirar, etc. Pero yo estoy convencido de que el liderazgo también se aprende. Es posible que una persona que no haya sido expuesto a las condiciones necesarias no haya desarrollado las características de un líder, pero como cualquier competencia, se aprende con el modelaje, los ejercicios, la prueba y el error. No es nada “esotérico” el liderazgo, es una competencia más que se adquiere estudiando.

¿Cómo ha sido tu experiencia como empresario?

Creo que muy similar a la de muchos. Mi mayor reto posiblemente ha sido evolucionar del nivel de emprendedor al de empresario, porque se requieren competencias diferentes. Si no diferentes, en todo caso, es necesario madurar las competencias que vas adquiriendo. Como decía Robert Kiyosaki, “el que hayas tenido éxito creando un startup no garantiza que seas un empresario exitoso a largo plazo”, sobre todo bajo la perspectiva del crecimiento.

Otro factor que he tenido que trabajar en este proceso de maduración ha sido mi rol como líder. En las etapas iniciales de un emprendimiento uno tiene su equipo cercano y sabe cómo opera, pero cuando creces y debes contratar gente, hacer mayores inversiones, y tomar decisiones más trascendentes, tu nivel de responsabilidad aumenta, porque tu impacto es mayor. Es en este momento cuando debes tomar conciencia de que tu reto ha aumentado y se ha hecho más exigente.

¿Qué errores son los más comunes en el camino al éxito?

Yo diría que el más común es subestimar – más que sobrestimar- el capital que necesitas para funcionar, porque es muy difícil establecer una cifra de antemano. Debes calcular las ganancias estipuladas para el primer año de funcionamiento de modo que cubran los gastos iniciales y den un margen modesto. Por regla general, el primer año los emprendimientos tienen un ingreso menor a los US$ 50.000. Hay muchos programas en línea que ayudan a calcular la inversión necesaria para un emprendimiento, pero en general, la tendencia es a no calcular suficiente dinero para cubrir los gastos de operación. Mi tip: agrega un poco más a tu cálculo para que no te quedes corto.

Otro error es no poner los pies en la tierra cuando haces el plan de negocios. La idea puede ser brillante, pero los objetivos a largo, mediano y corto plazo deben ser realistas y alcanzables. Ninguna idea vale nada si no logras implementarla, así que dale a esta parte todo el esfuerzo que requiere. Haz un estudio de mercado serio. Analiza bien la competencia. Establece el precio adecuado para tu producto/servicio. Es decir, mantén tu sueño pero “con un cable a tierra”.

¿Qué recomendarías a todo aquél que desee realizar un proyecto propio?

Primero: Que analice la motivación para tener un proyecto propio. ¿Lo que te mueve es algo genuino, trascendente, que amerita el esfuerzo? ¿La mejor manera de lograr ese sueño es con un proyecto propio? ¿Hay otras formas de alcanzar mi sueño?

Segundo: Que evalúe los pros y los contras con total objetividad. ¿Qué voy ganar, que voy a sacrificar y qué oportunidades reales de éxito tengo? ¿Tengo los recursos o el potencial para tenerlos?

Tercero: Que si después de un análisis frío, honesto y calculado, todavía piensa que el proyecto propio es su camino, que no haga sin volver la vista atrás. Que no retroceda a estadios ya superados. Que se enfoque en la meta y no se detenga. Si los primeros pasos estuvieron bien hechos, la duda es extemporánea y no agrega valor al camino.

FRASE

Tu competencia no son otros, eres tú mismo. Cada vez lo tienes que hacer mejor que antes. Y eso no significa no equivocarte ni tener el éxito asegurado en cada nuevo proyecto… eso sería sumamente aburrido. Significa volver a apostarle a una nueva idea y a ti mismo cada nuevo día.

 

PERFIL:
Nombre Completo: Andrés Moreno
Nacionalidad: Venezolano
Estudios: Ingeniería de Sistemas
Trayectoria: Co-fundador y CEO de Open English. Empresario polifacético involucrado en una gran variedad de proyectos en el área de Tecnología de la Educación con impacto regional. Los más recientes son Next University, una institución en línea que ofrece certificaciones en desarrollo software, y Éxito, un curso sobre Emprendimiento y Liderazgo para emprendedores latinoamericanos. Reconocido por EdTechXGlobal y el World Innovation Summit for Education como uno de los 50 líderes de mayor impacto global en el área de EdTech.